viernes, 6 de noviembre de 2015

Rebeldes, de Susan E.Hinton. O la novela juvenil atemporal que marcó el camino de un nuevo género





Ficha
Título: Rebeldes
Autor: Susan E.Hinton
Nº de páginas: 194
Editorial: Alfaguara
Lengua: Castellana
Traducción: Miguel Martínez-Lage

Sinopsis (extraída de la web de La Casa del Libro):
Las peleas callejeras entre bandas rivales desencadenan tal violencia, que muchas terminan de forma trágica. Los conflictos familiares, la marginación, la ausencia de futuro... llevan a algunos jóvenes a buscar en la calle y en el grupo lo que no encuentran en casa. Pero siempre queda un destello de esperanza.

Opinión personal
Hace unos años me llegó online uno de estos típicos cuestionarios que circulan, concretamente trataba sobre libros y literatura. Ya saben, en el que tienes que responder a cosas como libro favorito, libro que menos te ha gustado, libro del que esperabas más, libro que prohibirías, etc. Y de todas esas cuestiones, hubo una a responder que me llamó la atención. Se te pedía un libro que recomendarías. Hasta ese momento, nunca había pensado qué difícil era recomendar un libro así, a secas. Difícil y absurdo a poco que se piense. Porque, ¿cómo recomendar sin saber los gustos de la otra persona? A mí me resulta imposible. Sencillamente creo que no se puede hacer nunca una buena recomendación a ciegas. Así que la pregunta me parecía “irrespondible”. Pero algo tenía que responder, no podía dejar un hueco en blanco. Después de mucho pensar, y aún sabiendo que no existe recomendación a ciegas que sea perfecta, sólo se me ocurrió una obra: Rebeldes, de Susan E.Hinton. Porque aunque incluso de Rebeldes he sabido de gente a la que no le ha resultado satisfactoria la lectura, es la novela en la que he visto un mayor consenso favorable. Hasta el punto de que he conocido a lectores que a priori abominaban del género al que pertenece la novela, juvenil-realista-problemas sociales, y han cambiado de opinión después de leerla.

El éxito de la novela es indiscutible. Tan sólo un dato: la edición de Alfaguara que yo he manejado es de julio de 2004, se trata de la ¡quincuagésima segunda edición! —la primera de Alfaguara fue en 1985—. Y publicada, originariamente en Estados Unidos, en el año 67. Rebeldes ronda ya los cincuenta años, pero ahí sigue como lectura aún vigente, edición tras edición, con el recibimiento favorable por parte de los nuevos lectores. Y si además hay algo sorprendente de este éxito es que Rebeldes fue publicado cuando la autora contaba con tan sólo 17 años. ¿Por qué Rebeldes sigue siendo una lectura tan leída década tras década? Es lo que me propongo a exponer a continuación.
La jovencícisima Susan E.Hinton


La literatura juvenil realista, esa que responde a la suma de “adolescencia + X problema social”, a veces carga con unas determinadas críticas negativas. Las más destacadas son un tono moralista-didáctico en exceso y unos personajes acartonados y estereotipados. Susan E.Hinton supera —al menos en gran parte— estos dos efectos. Pero es que con Hinton nos encontramos con una adolescente de talento literario precoz escribiendo sobre adolescentes. Y eso, en mi opinión, produce una comunión mágica. Y por eso nos suena todo tan cercano en Rebeldes, porque está descrita y narrada con una mirada horizontal. De joven a joven. Y no con una mirada adulta, desde arriba, que resulta en ocasiones demasiado condescendiente a la hora de crear una novela juvenil, y parece que se mueva en base a patrones prefigurados. Si la memoria no me falla, leí hace años no sé dónde que Hinton con esta ópera-prima se propuso escribir la novela que le gustaría leer, pero que nunca encontraba. La fuente de inspiración principal de la autora era su ambiente cotidiano, su mundo real. Un mundo juvenil que ningún autor adulto plasmaba en sus novelas.  Me pregunto si la “novela juvenil” —al menos tal y como la conocemos hoy en día— nació aquí, con Rebeldes. Porque no conozco un referente más antiguo. Bueno, de acuerdo, en el año 1951 se publicó El guardián entre el centeno, de Salinger, también con protagonista adolescente. Pero sinceramente, me parece otro tipo de novela muy distinta. No es lo que hoy en día se entiende bajo la etiqueta de "Literatura juvenil". Y fíjense si Rebeldes es una novela de literatura juvenil que en sus páginas no encontrarán a ningún personaje adulto con un mínimo de peso. Todo queda entre jóvenes.

La voz que nos narra la novela es la de Poniboy Curtis, un chico de 14 años, aún estudiante, que perdió a sus padres y vive con sus dos hermanos mayores: Sodapop, de 16 años, y Darry de 18. Ambos trabajan, pero será Darry quien más ejerza un papel propio de cabeza de familia, como un nuevo padre para Poniboy. A parte de este núcleo familiar, hay que sumar al resto de chicos de la pandilla, que son prácticamente miembros de la familia también. Se trata de Dallas Winston,  Johnny Cake, Steve Randle, y Two-Bit. Y los 7 personajes son greasers, una tribu urbana de la condición más baja de la sociedad. Y están en guerra declarada con otra tribu urbana, ésta de clase alta: los socs. Ya tenemos, pues, el punto de partida contextual desde el que arranca la novela. Y como decía, todo esto narrado por Poniboy, en un tono coloquial que no desentona en ningún momento y es perfectamente coherente con el personaje. Hay algo peculiar en el personaje de  Poniboy: su sensibilidad, más acusada que en el resto de personajes. Y, al contrario que los demás chicos de la pandilla, tiene la lectura como afición —aunque bueno, estos dos rasgos están también en Johnny, que por algo es su mejor amigo—. Hasta cuatro menciones literarias hay en la novela: al poeta Robert Frost; a las novelas de Jack London; a Grandes Esperanzas, de Dickens; y Lo que el viento se llevó, de Margaret Mitchell.

Y a través de esta mirada sensible de Poniboy iremos conociendo el desarrollo de la historia. Nuestro protagonista es un personaje bien perfilado. Y creo que se ve en su curiosa doble vertiente: por un lado, siente orgullo de ser greaser, y de pertenecer a dicha tribu urbana. Y es algo que se manifiesta en un simple detalle: su preocupación por tener siempre bien el pelo, luciéndolo orgullosamente. Pero por el otro lado, cuestiona también si los greasers hacen lo correcto (1), porque su fondo autocrítico anhela un futuro mejor, un futuro en el que no hay —no debe haber—lugar para las bandas, tal y como le dijo su amigo Jonhnny: “debe de existir un lugar en el que no haya ni greasers ni socs”. Ambas vertientes, contradictorias en principio, se aúnan muy bien, de forma natural. O al menos, vuestro servidor Letraherido entiende que en un mundo complejo esta doble vertiente no es tan incoherente como en un principio pudiera parecer: has nacido dónde has nacido, en el ambiente en el que te has criado y con la familia y amigos —a los que quieres— que te han tocado. Por eso, pese a que ante una pelea contra los socs Poniboy sabe que en realidad no cambiará nada ni aunque ganen, y que esa pelea es un sinsentido, Poniboy irá y participará en la trifulca. Lo irreal —y bonito— sería que Poniboy dijera “ya no seré más un greaser”. Pero la vida no es tan sencilla, y Poniboy no puede ir más allá de un posibilismo, e intentar llevar el camino más recto y mejor —algo que realmente se propone— dentro del marco social en el que está. Rebelándose contra la resignación y la falta de perspectiva que se le ofrece. Que no es poco. Podría decidir seguir los pasos de su amigo Dallas Winston, pero no es ese el camino que él quiere.

En general en Rebeldes los personajes están insuflados de vida, rápidamente te haces una idea de cómo son y de sus personalidades, y con rapidez acaban resultándote familiares. Susan E.Hinton consigue este efecto porque, a través de las explicaciones de Poniboy, nos va dando pequeños detalles de la vida cotidiana de tal o cuál personaje. Una anécdota, una pequeña manía, un gesto, una actitud. Así los personajes se perfilan bien y de forma breve (2), se distinguen unos de otros y no resultan greasers clónicos. Esto es así en general, aunque hay un personaje que está demasiado desdibujado: Steve Rander, del cual se dice que es el mejor amigo de Soda, y poca cosa más. Pero salvo la excepción de Steve, Hinton logra crear unos personajes carismáticos.

Y es que los personajes importan mucho en esta novela. Porque Rebeldes no es tan sólo una novela de rivalidad entre bandas callejeras, con tensión y su dosis de adrenalina, que también. Rebeldes es, sobre todo, una novela de relaciones personales. De amistad, lealtad y comprensión. Los tres hermanos Curtis tienen que hacer frente a la pérdida de sus padres, entenderse y reconstruir los cimientos familiares de nuevo. Algo que no les resultará fácil. Además está la amistad, los amigos son esa segunda familia. El caso de Johnny Cake es el más significativo, por lo trágico que resulta: la despreocupación de sus padres hace que la pandilla sustituya a la familia. Y es curiosa la amistad entre Johnny y Dally, porque son personajes muy contrapuestos y a la vez con una gran apreciación mutua (3). Y por supuesto también está la relación entre socs y greasers. Dos conceptos, dos caracteres que en principio están bien diferenciados pero que al final quedan relativizados en sus diferencias, porque las cosas no son blancas o negras, y a veces en esta vida tan azarosa todo depende, simplemente, de en qué lado hayas nacido —o a qué lado te haya llevado una desgracia, lo sabrán por Darry, y no digo más para no spoilear—. 
Un greaser y un soc (de izquierda a derecha respectivamente), en plena batalla campal

Rebeldes es en definitiva una novela dura y a la vez muy emotiva y tierna, sensible sin por ello resultar empalagosa. Una novela notable, precursora de un género, escrita por una chica de 16 años. Empezaba esta reseña hablando de que Rebeldes es una apuesta bastante segura para acertar en una recomendación. Creo que lo que suele gustar es que, a pesar de toda la dureza, esa esperanza reconforta mucho al lector. Una esperanza que, mientras leía, me parecía un poco ingenua en el fondo. Pero a veces, si uno quiere seguir en esta vida, no le queda otra que tener esperanza para no bajar los brazos y no aceptar la rendición. Por ingenua que sea.

Aquí podría poner punto y final a la reseña. Pero que no se me queden en el tintero tres cosas:
La primera es sobre el título de la novela. El título original es The Outsiders,  al que desde luego, la traducción de Rebeldes no es la más apropiada. Un título más fiel al concepto original creo sería algo así como Los marginados. De hecho, en la edición catalana de este clásico así es como se le conoce: Els marginats. Pero supongo que siendo ya Rebeldes un clásico ahora sería complicado cambiar el nombre.

La segunda es que, en el capítulo dos, cuando están en el cine Johnny, Dally, Poniboy y Two-bits en alguna ocasión se cita erróneamente a Dally como Darry. Me pregunto si fue un error de traducción que no se subsanó o fue una errata de la propia Hinton y al traducirlo se decidió mantenerla. Porque me extraña que hayan ido pasando ediciones y siguiera el mismo error. No sé si aún será así en la edición actual.

La tercera y última es que no quería acabar la entrada sin comentar que hubo película por parte de Francis Ford Coppola. ¿El resultado? Personalmente no me entusiasmó. La vi hace años y recuerdo que la película era muy fiel al libro, pero carente de esa magia que la novela sí tiene. Me dejó bastante frío y no me conmovió como sí lo hizo la lectura. Al menos, como nota curiosa, destaca la aparición en el film de unos jóvenes actores que posteriormente tendrían una exitosa carrera en Hollywood. Por suerte, Coppola sí hizo un auténtico peliculón con otra novela de Hinton: La ley de la calle. Pero de esa otra novela se hablará en La posada del lector en otra ocasión.
Los siete greasers principales en la película de Coppola

Valoración: notable
Te gustará si te gusta la novela juvenil realista.
Fragmentos:
 (1) Ejemplo de reflexión autocrítica:

Nos ganamos a pulso buena parte de nuestros problemas, pensé. Dallas se merece todo lo que le cae encima, y podría ser mucho peor, si quieres que te diga la verdad. Y Two-Bit, en realidad, ni quiere ni necesita la mitad de las cosas que manga. Sencillamente le parece muy divertido afanar todo lo que esté bien vigilado.
(2) En una pincelada, Susan E.Hinton nos diferencia a dos chicas socs:

—Ponyboy, ¿vienes conmigo a por palomitas? —me preguntó Cherry.
Pegué un bote.
—Claro. ¿Queréis todos?
—Yo sí —dijo Marcia. Estaba terminando la Coca-Colsa que le trajo Dally. En este momento me di cuenta de que Cherry y Marcia no eran iguales. Cherry había dicho que bebería la Coca-Cola de Dally ni aunque se estuviera muriendo de sed, e iba en serio. Era por principio. Pero Marcia no tenía razón alguna para tirar una Coca-Cola perfecta y gratis.
(3) Ejemplo de cómo Johnny es capaz de ver algo noble en Dallas Winston.

—Me juego lo que quieras a que eran gente fenómena —dijo con los ojos brillantes, después que yo le leyera la parte en que cabalgaban hacia una muerte segura sólo porque eran galantes—. Me recuerdan a Dally.
—¿Dally? —dije sorprendido—. Pero si Dally no tiene mejores modales que yo. Y ya viste qué manera de tratar a las chicas la otra noche. Soda se parece más a los tíos del Sur.
—Sí, en los modales un poco, y en eso del encanto también, digo yo —dijo Johnny lentamente—, pero una noche vi cómo a Dally se lo llevaban los de la bofia y estuvo todo el rato tranquilo del todo. Lo pillaron por romper las ventanas del edificio de la escuela, y el que lo hizo fue Two-Bit. Y Dally lo sabía. Pero no hizo más que oír la sentencia sin parpadear ni intentar negarlo. Eso sí que fue galante.
 

12 comentarios:

  1. Una gran reseña. Me ha hecho gracia lo del título, yo pensé lo mismo.

    Pues bien podría ser este el germen de la novela juvenil como tal, porque como dices, El guardián entre el centeno es otra cosa. Pero vamos, yo no lo sé. Lo que sí sé es que es una gran novela y que, a pesar del tiempo que ha pasado, sigue siendo una gozada leerla.

    Enhorabuena por la reseña :)

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    1. Muchas gracias por tus palabras :)
      Auguro que Rebeldes seguirá reeditándose por muuuucho tiempo.

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  2. Ah! Leí este libro hace muchos, muchos años, cuando voy a casa de mi madre aún lo veo ahí en la estantería y me hace recordar lo mucho que me gustó en su momento. No sé cómo sería una relectura ahora mismo, pero creo que resistiría bien el paso del tiempo. También recuerdo la película, que no me disgustó, pero es verdad que le falta algo de magia para igualar al libro, y eso que era el Coppola de los buenos tiempos. Me ha gustado encontrarme con este libro y tu buena reseña :)

    Un abrazo

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    1. Yo lo leí este pasado verano y sí, resistió el paso del tiempo. Aunque, como digo en la crítica, lo encontré un poco ingenuo, cándido. Será que al crecer me he vuelto más pesimista. Pero igualmente, el libro se mantiene :)
      Gracias por tu comentario.
      Otro abrazo para ti.

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  3. No te lo vas a creer... lo tengo en mi mesita de noche (undécima edición, 1996) :P Desde que escribí el post de la película (hace ya mucho, no tengo remedio).
    Recuerdo habérmelo leído hace tanto que no era suficientemente madura como para entender todas las implicaciones de esa lectura. Pero me gustó, me gustó ésa y todas las otras veces que me lo he leído. Y es que se hace tan fácil, es como una conversación, todo tiene su sentido y vas conociendo a los personajes de forma como muy natural.
    Se me había pasado leer la reseña (ahora mismo riño al feedly por no avisarme :P) y de verdad me ha encantado :)
    Un saludoo

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    1. Que sea "como una conversación" algunos lo ven como algo negativo, con un estilo pobre (de las pocas críticas negativas que he oído sobre Rebeldes). Pero yo creo que está amoldado al habla de un chico de 14 años que te lo cuenta coloquialmente. Así que acaba siendo un rasgo positivo.
      Me alegro que te haya gustado la reseña, muchas gracias por tus palabras :)
      Saludos!
      P.D: Ya buscaré en tu blog el post de la película :P

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  4. Me ha gustado mucho tu entrada. Por fin puedo comentar, ¡ahora que ya tengo pc nuevo! Yo te agradezco que me lo recomendaras (y me lo regalaras) hace tantos años :) Para poder abordar la crítica y el comentario de una manera más profunda, debería de releerlo, pero ya sabes como voy de tiempo.

    Desde aquí te apoyo entusiasmada a que sigas con este blog, que creo que aporta mucho literario online (siempre puedes hacerte youtuber... jeje... Es broma!)

    Un beso muy grande,
    Nyn.

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    1. Nyna, ¡qué bien verte por aquí! :D Me das una gran alegría.
      Sí, me alegro de acertar con el libro ;) Pero como digo en mi entrada, era fácil acertar con Rebeldes XD
      Y aunque no actualizo con demasiada asiduidad (se supone que el buen bloguero actualiza dos veces por semana ¿no?) voy a seguir con este blog :) Así que descuida.
      ¡Un abrazo!

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  5. La reseña es muy completa, me ha dejado impresionada, después de esto creo que yo me quedo bastante corta jaja Había oído hablar mucho de este libro pero nunca cayó en mis manos asi que el futuro dirá jajaja

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    Respuestas
    1. Hola, Sophie :) Tres cosas:
      1- Primero de todo, bienvenida a mi blog :)
      2- ¡Muchas gracias por tus palabras! Pero nada de que te quedas bastante corta, soy asidudo a tu nuevo blog y me gustan tus entradas. Así que espero verte bloguear mucho :)
      3- Aquí esté destinado a un público juvenil, creo que Rebeldes es de esas obras que traspasan los encajonamientos de la edad. Así que te lo recomiendo ;)
      Un saludo :)

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    2. Tu recomendación no ha caído en saco roto, me he hecho con esta novela en una tienda de segunda mano y está esperando pacientemente en la estantería su turno ;)

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    3. Espero que te guste, Sophie :)
      Por cierto, ahora veo un dedazo que se me escapó en mi anterior comentario. En el punto 3, donde digo "Aquí", quise decir "Aunque".
      Saludos :)

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